Salud & Belleza

Claves para tomar el control sobre tus hijos.

A los padres más permisivos les cuesta mucho más, pero en el fondo saben que la disciplina es necesaria, y que ésta se logra con una serie de normas y límites que nuestros hijos deben respetar. Pero… ¿cómo lo conseguimos? ¿Cómo hacer para imponer disciplina y que no parezcamos demasiado autoritarios?

La famosa pediatra americana Ari Brown, nos da hasta 8 claves para imponer disciplina a tus hijos… ¡con éxito!

Las 8 claves para imponer disciplina a tus hijos con éxito

1. Da buen ejemplo: Los niños más pequeños aprenden más en el campo visual. Observan. Las palabras a una corta edad no tienen tanto impacto como los actos. Recuerda que eres un modelo a seguir para tus hijos, así que es esencial que le enseñes ciertas pautas y normas con ejemplos. Sé el primero en cumplirlas. Si no se insulta, no insultes. Si hay que recoger después de jugar, recoge tus cosas después de utilizarlas…

2. Sé realista: Tampoco pidas cosas imposibles a tu hijo. Debes tener en cuenta su edad. Si pides a un bebé de 2 años que guarde su ropa en el armario… lo normal es que no lo haga. Tus expectativas deben ir siempre en función de lo que tu hijo puede conseguir según la edad que tiene.

3. No uses demasiado los sermones: Debes tener más paciencia y regañar menos. Al final, todo lo que se pide pierde efecto si se exige con demasiada frecuencia o terminas pidiéndolo a gritos. Además, recuerda que el volumen de tu voz no es lo importante, sino el tono. La pediatra Ari Brown asegura que conseguimos mejores resultados si en lugar de gritar, usamos un tono firme, acompañado por una mirada enérgica.

4. Corrige al momento: Si regañas a tu hijo por la tarde por algo que hizo por la mañana, tal vez haya olvidado lo que hizo, y no entienda el ‘sermón’, que llega tarde y mal. Se debe corregir un mal comportamiento en el momento, y no esperar a que sea demasiado tarde. Y recuerda, se corrige la acción, no al niño. No uses ese socorrido ‘qué malo que eres’, sino un ‘eso que hiciste está mal’.

5. Refuerza algún comportamiento e ignora otros: Busca qué comportamiento de tu hijo quieres reforzar. Es una técnica positiva que funciona. Si incentivas aquello que el niño hace bien, deseará hacerlo todo bien… para conseguir más incentivos o premios (que no tienen que ser materiales). Vienes a decirle que su esfuerzo por hacer las cosas bien, tiene recompensa.

6. Sé consciente de lo que pides y sobre todo, constante: De nada sirve pedir a tu hijo que recoja sus juguetes después de utilizarlos si al día siguiente dejas que los deje tirados… y al siguiente… y al siguiente del siguiente. Evidentemente, la norma, pierde efecto.

Pare regaña

7. No olvides halagar a tu hijo cuando lo haga bien: Nos gusta que nos digan que vamos por buen camino. A los adultos, también.. Eso nos incentiva y genera más autoestima. ¿Por qué no se lo dices con más frecuencia a tus hijos? Basta con que le digas ‘ey, qué bien lo has hecho… ¡mucho mejor que ayer!’.

8. Recuérdale que le quieres: Basado un tanto en la famosa técnica del ‘sándwich’, si al principio le decimos algo bueno a nuestro hijo, luego aquello que hace mal y debe cambiar, y terminamos diciéndole lo mucho que le queremos, nuestro hijo entenderá que lo que les estás pidiendo es por su bien. Le quieres, hace cosas bien, ya se lo has dicho… pero hay algo que debe cambiar. ¿No piensas que será más efectivo que si sólo le dices que cambie día tras día?

Esta famosa pediatra norteamericana, basa sus explicaciones en la llamada disciplina positiva. Los defensores de este tipo de educación recuerdan que se deben establecer límites y normas pero nunca abusar del ‘No’ (el ‘No’ se usaría sólo para evitar un riesgo para la salud de nuestro hijo o el de otro niño, en el caso por ejemplo de que le estuviera pegando) y alejarse de los gritos y el castigo físico.

 

Fuente: Guia Infantil

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