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«40 años de Dragon Ball: el viaje que cambió el anime para siempre»

«40 años de Dragon Ball: el viaje que cambió el anime para siempre»

Hace 40 años, el 26 de febrero de 1986, se estrenó en Japón el anime Dragon Ball a través de Fuji TV. La serie adaptaba el manga creado por Akira Toriyama y presentaba a un niño con fuerza extraordinaria llamado Goku, cuya vida cambiaba al conocer a Bulma e iniciar la búsqueda de las Esferas del Dragón. Lo que comenzó como una historia de aventura con humor y artes marciales pronto se transformó en un fenómeno que marcaría a generaciones enteras.

En sus primeros episodios, la narrativa combinaba comedia, fantasía y acción ligera. El carisma de los personajes y el estilo visual dinámico lograron conectar rápidamente con el público japonés. Sin embargo, el verdadero punto de inflexión llegó cuando la historia evolucionó hacia conflictos más intensos y combates de mayor escala. Con la llegada de Dragon Ball Z en 1989, la serie adoptó un tono épico: enemigos extraterrestres, batallas que ponían en riesgo al planeta y transformaciones que se convertirían en íconos culturales, como el Super Saiyajin.

Durante la década de los noventa, la expansión internacional consolidó su impacto. En América Latina y Europa, la serie se convirtió en un fenómeno televisivo. Millones de niños y adolescentes organizaban su rutina diaria para no perderse un capítulo. La historia de Goku y sus amigos no solo entretenía, también transmitía valores como la perseverancia, la amistad y la superación personal. Cada nueva saga elevaba el nivel de expectativa y mantenía viva la conversación en hogares y escuelas.

Tras el cierre de la etapa más recordada, la franquicia continuó explorando nuevas historias con Dragon Ball GT, y años después regresó oficialmente con Dragon Ball Super, que amplió el universo con dioses de la destrucción, múltiples dimensiones y torneos interuniversales. Este regreso demostró que el interés por la saga no había disminuido, sino que había evolucionado junto con su audiencia.

A lo largo de cuatro décadas, Dragon Ball trascendió la televisión.

Se convirtió en una de las franquicias más influyentes de la cultura pop global, con películas, videojuegos, figuras de colección y eventos masivos que reúnen a fanáticos de distintas generaciones. Su estructura narrativa, basada en la progresión constante del héroe y el desafío de superar límites aparentemente imposibles, influyó en numerosas producciones posteriores de anime y manga.

Cuarenta años después de su estreno, la historia de Goku sigue vigente porque supo adaptarse sin perder su esencia. La mezcla de aventura, humor y épica, sumada a personajes entrañables y combates memorables, consolidó una obra que no solo definió una época, sino que ayudó a posicionar al anime japonés como un producto cultural de alcance mundial. Dragon Ball no es solo una serie animada: es un referente generacional que continúa creciendo con cada nueva audiencia que descubre sus capítulos.