Revista Mariela

El eslabón que faltaba para un vientre plano.

Aunque pienses que ya no hay nada más que puedas intentar para eliminar la grasa de la zona abdominal, prueba con la ingesta de los alimentos que aquí te proponemos.

Has pasado por dietas de todo tipo, muchísimo ejercicio, cremas y nada parece funcionar; entonces, es posible que estés frente a un cuadro de inflamación de la membrana del intestino.

Imagina esta membrana como una pared que debe evitar que nutrientes que aún no han sido completamente digeridos ingresen al torrente sanguíneo. Cuando por diferentes causas esta membrana se inflama, sus poros incrementan su tamaño y bajo estas condiciones permiten el paso de algunos nutrientes de menor diámetro hacia la sangre.

El sistema inmune los identifica como un material extraño, que pudiera representar un peligro para la salud, y les dispara sustancias inflamatorias buscando destruirlos, creando un círculo vicioso de mayor inflamación.

Cada vez que el cuerpo detecta exceso de sustancias inflamatorias, las aísla creando una capa de grasa como mecanismo de protección, de tal suerte que evita que se puedan comprometer tejidos importantes u órganos, dejando como saldo un rollito del cual no es fácil liberarse.

La membrana puede perder su efectividad por diferentes causas, que van desde el estrés hasta una mala dieta, cuyas consecuencias pueden crear restricciones innecesarias de alimentos y frustraciones al no conseguir las metas; esta es la razón por la cual siempre es mejor que recurras a un experto en nutrición.

 

Recupera la funcionalidad de la membrana del intestino

  • Asegúrate de alimentarte con un mínimo de veinticinco gramos de fibra al día. Una taza de vegetales aporta alrededor de cuatro gramos de fibra; intenta consumir al menos dos tazas. Una forma muy agradable de alcanzar ese consumo es en cremas.

 

  • Procura incluir cinco porciones de fruta al día (considera una porción de media taza); eso representará una ingesta de ocho gramos de fibra. Es necesario completar con una porción de leguminosas, como frejoles, garbanzos o lentejas en almuerzos y cenas. Si acaso no logras consumir la fibra en esas proporciones, considera que otra excelente fuente es la chía. Dos cucharadas al día pueden reemplazar una porción de leguminosas.

 

  • Pero eso no es suficiente. Deberás hacer una dieta antiinflamatoria, es decir, aquella que prioriza el consumo de aceite de oliva sobre cualquier otro aceite y que selecciona únicamente las proteínas bajas en grasa. Está científicamente probado que la Dieta de la Zona tiene efectos antiinflamatorios.

 

  • Hay un elemento que no debe faltar y lo conocemos gracias al aporte de un equipo de investigadores de la Universidad de Vanderbilt, Estados Unidos, y es el yogurt con Lactobacillus GG. Todos los yogures se elaboran con Lactobacillus, pero la cepa GG es la única que genera la proteína P 40, que facilita la recuperación de la membrana del intestino.

 

  • Una muy buena opción para el snack de media mañana o media tarde es una porción de yogurt sin grasa con Lactobacillus GG más dos cucharadas de chía, y si quieres un toque extra de sabores añade un par de frutos rojos, como frutillas o frambuesas y una hoja de menta. No solo será un placer, sino una forma de eliminar grasa abdominal.

 

  • Lo que indudablemente no puede faltar es el suplemento de omega 3, el más poderoso antiinflamatorio natural conocido. Tu dosis mínima debe superar los dos gramos del principio activo, es decir, de la suma del contenido de EPA y DHA. Revisa la etiqueta nutricional, en ella deben estar detallados esos valores. Solo cerciórate de que se encuentre libre de mercurio y plomo, y que los niveles de PCB estén controlados.

Todos estos pequeños detalles te ayudarán a eliminar esa última grasa abdominal cuando todo lo demás ha fallado.

 

Fuente: Revista Mariela

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