Una baja autoestima puede generar problemas de pareja, laborales, interpersonales y familiares y, por lo tanto, provocar ansiedad, depresión y desmotivación.
Tener baja autoestima te impide funcionar como tú quisieras y conseguir los resultados que deseas en tu vida.
Aunque todos podemos tener baja autoestima en ciertos momentos de nuestra vida, cuando esto se convierte en algo constante o, incluso, muy intenso, definitivamente, debemos atenderlo, ya que, de lo contrario, caemos en un círculo vicioso de sentirnos mal y, sin darnos cuenta, vamos creando más problemas en nuestras vidas.
Este test de autoestima está diseñado para ayudarte a identificar el nivel de tu amor propio. Está basado en ciertos pensamientos, emociones y actitudes que suelen estar presentes en las personas que sufren baja autoestima. Este test debe tomarse como un primer sondeo y NO como un diagnóstico.
Si crees tener baja autoestima, es recomendable acudir a donde un terapeuta calificado para obtener un diagnóstico, y realizar un tratamiento adecuado para fortalecer la autoestima.
Recuerda que la autoestima puede fortalecerse, así que, si la tienes un poco baja, simplemente se trata de hacer el trabajo adecuado para levantarla y poder funcionar mejor en muchas áreas de tu vida.
Nunca.
Poco.
A veces.
Mucho.
Siempre.
Nunca.
Poco.
A veces.
Mucho.
Siempre.
Nunca.
Poco.
A veces.
Mucho.
Siempre.
Nunca.
Poco.
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Mucho.
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Siempre.
Nunca.
Poco.
A veces.
Mucho.
Siempre.
Nunca.
Poco.
A veces.
Mucho.
Siempre.
Nunca.
Poco.
A veces.
Mucho.
Siempre.
Puntaje:
Nunca = 0.
Poco = 1.
A veces = 2.
Mucho = 3.
Siempre = 4.
Resultados:
De 0 a 8 puntos = autoestima alta.
De 9 a 16 puntos = autoestima buena.
De 17 a 24 puntos = autoestima algo baja.
De 25 a 32 puntos = autoestima muy baja.
Análisis de cada resultado:
La puntuación de tu prueba indica que eres una persona que sabe enfrentar retos y salir adelante. Estás abierta a las críticas, tomando de ellas lo que te sirve y dejando pasar lo que no, sin que esto te afecte. Probablemente, estás a gusto contigo, y cuando hay algo que no te acomoda, haces algo al respecto.
Con seguridad, te manejas bien en tu entorno social y laboral. Definitivamente estás teniendo la actitud adecuada hacia ti misma. Lo más importante en tu caso es que cultives esta actitud para que sea fuerte y estable en todas las situaciones de la vida.
Aun cuando tu nivel de autoestima es muy bueno, quisiéramos recomendarte que no des por hecho que esta será siempre así de sana, porque la autoestima no es algo que tenemos fijo, sino algo que se genera constantemente y, por lo tanto, cambia. Las condiciones de la vida influyen mucho en ella y es normal que pueda subir o bajar con diferentes circunstancias.
Tu nivel de puntuación habla de un nivel bueno de autoestima. Tienes muchas capacidades frente a los retos y frente a las situaciones sociales de la vida. Has aprendido a manejar una buena actitud frente a ti mismo, lo cual es base para un mayor desarrollo y éxito en tus diferentes actividades.
Sin embargo, existen algunas áreas de tu fuerza emocional que no están en el nivel más desarrollado y, aunque no te causan problema y es normal que las tengas, vale mucho la pena saber qué hacer con ellas y estar preparado para manejarlas de la manera adecuada para, así, evitar que te causen alguna situación problemática que pueda afectar tu buen nivel de autoestima.
Por eso creemos importante recomendarte que te asegures de que tu autoestima la tienes basada en los aspectos profundos de tu personalidad y que no es volátil ni inestable. Esto lo puedes hacer preguntándote qué pasaría si cambiaran algunas de las situaciones que tienes en la vida y perdieras algunas de las circunstancias a tu alrededor que te hacen sentir bien frente a los demás y frente a ti mismo. Sé muy honesta en este sentido para descubrir si tu autoestima se ha construido en los aspectos profundos de tu psicología o en los superficiales y cambiantes (como pudieran ser la belleza física, la inteligencia, la simpatía social o la situación económica).
La autoestima determina dos aspectos muy importantes de nuestra vida: primero, la manera en la que vemos la vida, y segundo, la manera en la que actuamos en la vida. Por eso es que resulta muy importante que trabajes en tu autoestima porque, seguramente, muchos de los resultados y de las dificultades que puedes tener se deben al nivel de tu autoestima. Por supuesto basta con trabajar en ella para que tu vida se vuelva mucho más plena y satisfactoria en todos sentidos.
La autoestima no es algo fijo, sea que una persona la tenga alta o baja, su situación puede cambiar y su autoestima también. Por eso es muy importante saber cómo manejarla, porque la vida tiene cambios constantemente y hay que saber cómo hacer para siempre estar generando un buen nivel de confianza personal y, así, tener siempre los mejores resultados de nuestra situación de vida.
En casos como el tuyo es fundamental que conozcas algunas de las cosas que hacen crecer y decrecer la autoestima para que sepas cómo manejarlas. Tu autoestima no tiene por qué ser baja ni mucho menos por qué quedarse en un nivel bajo porque, como decíamos, la autoestima no es algo que tenemos de fijo, sino que se genera constantemente y, por lo tanto, cambia. Los resultados de tu prueba muestran que tú puedes transformar con bastante facilidad tu autoestima y hacerla crecer si te dedicas a trabajarla un poco.
4.- Autoestima muy baja:
Es primordial que sepas que hay dos maneras básicas de desarrollar autoestima, y que una es más conveniente que la otra. No todas las recomendaciones para tener autoestima te funcionarán adecuadamente. Esto es lo que sucede: de las dos formas de aumentar la autoestima, hay una que provoca un nivel muy estable de seguridad personal frente a las diversas problemáticas de la vida. Cuando usamos este método, nuestra autoestima será firme a pesar de los cambios que la vida tiene y que suelen afectar nuestra autoconfianza (como pueden ser los cambios de nuestra imagen corporal -digamos el mismo envejecimiento de la vida, por ejemplo-, los cambios de nuestra situación económica, de la edad, etc.). Por supuesto, esta es la manera más recomendable de desarrollar autoestima.
Lo riesgoso es que no es fácil distinguirla de la segunda manera de desarrollar autoestima, que no es estable y nos hace dependientes de ciertas circunstancias para sentirnos bien con nosotras mismas. Por eso creemos importante recomendarte que te asegures de que tu desarrollo de autoestima se base en los aspectos profundos de tu personalidad y no en circunstancias volátiles e inestables (como pudieran ser la belleza física, la inteligencia, la simpatía social o la situación económica).
Puedes ingresar a www.misuperacionpersonal.com y contestar una versión más extensa del cuestionario.
Fuente: Revista Mariela |n° de edición 93
El hábito de picar alimentos poco saludables después de cenar es muy común. La plataforma de salud Massive Health estudió hace unos años las costumbres nutricionales que seguían los usuarios de su aplicación Eatery. El revelador gráfico que representa sus conclusiones no da lugar a equívocos: la dieta es menos saludable a medida que avanza el día y el consumo de alimentos dulces aumenta a partir de las 20h. ¿Por qué?
Son tres las razones fundamentales que causan ese antojo nocturno que, lejos de ser inofensivo, puede estar boicoteando tanto tu dieta como tu descanso. Tomar ciertos alimentos antes de ir a dormir puede afectar al sueño y a tu salud. El primero de los factores que intervienen y frente al que, realmente, poco se puede hacer es el ciclo circadiano, el horario que regula el funcionamiento del organismo a lo largo del día. Se ha demostrado que este reloj interno influye directamente en las ganas de comer, aumentándolas durante las últimas horas de la jornada, independientemente de lo que se haya consumido durante el día.
Al aumento del hambre, se suma el hecho de que la fuerza de voluntad disminuye con el cansancio, como prueba esta investigación entre la relación de la falta de sueño y el autocontrol. Aunque durante las horas previas hayas logrado ceñirte a tu plan fitness, al final del día, cuando estás cansada, la firme meta de lucir bikini mejor que nunca comienza a deshacerse al pensar en el delicioso bol de helado; tu conciencia parece haber desaparecido y terminas por caer en la tentación. En este caso, sí puedes aprender a controlar la causa del antojo nocturno, al igual que puedes tener cierto poder sobre el tercero de los motivos: el hambre emocional.
Sentirse estresada, triste o sola puede desencadenar el llamado ‘Síndrome del apetito emocional’, un problema que sufre hasta el 70% de la población. Estos u otros sentimientos provocan, en ciertas personas, el deseo de comer un alimento en concreto, de forma inmediata y aunque no tengan la necesidad física real de comer. Identificar qué situaciones o qué sentimientos llevan a este apetito irracional es fundamental para controlarlo y evitar que el antojo se convierta en un atracón.
CÓMO CENAR PARA EVITAR EL PICOTEO NOCTURNO
Cenar solo un yogur o fruta no te saciará y te hará tener hambre más tarde. Los dietistas recomiendan que la cena aporte entre el 15 y el 25% de las calorías diarias y que siempre incluya proteínas. María Teresa Hernández, nutricionista del nuevo centro de salud y estética Kirenia, nos da algunas pautas saludables para crear una cena completa que ayude a no caer en las tentaciones después.
– Cenar una ensalada en la que predominen verduras porque «nos va a saciar más por el volumen y la cantidad de fibra».
– Tomar proteínas blancas: pollo, pavo, conejo, pescados blancos, calamares, jibia, rejos, huevos, quesos desgrasados o, en su defecto, yogur natural edulcorado.
– Incluir alimentos que aporten dulzor: «Todos los necesitamos y el tenerlos en nuestra comida nos hace instintivamente necesitarlos menos». ¿Cómo incluir dulce en una ensalada? «En forma de arándanos, pasas o verduras como la calabaza».
– Añadir semillas por su alta capacidad saciante.
– Comer fruta de postre: «Es un mito que estas no se puedan comer después de la cena, pero siempre tenemos que atender a las necesidades individuales».
– Beber suficiente agua durante la cena porque, a veces, se confunde el hambre con la sed.
– Preparar la mesa y comer con consciencia: «Deberíamos hacer cenas más conscientes y largas, programando nuestra cena como un evento especial, cenando sin tv, ni móviles o cosas que te distraigan, poniendo una bonita mesa, masticando más despacio…».
Y… ¿DESPUÉS DE CENAR?
Aquí llega el momento crítico, una vez terminada la cena y recogida la mesa. ¿Cómo evitar la tentación de dulce? «Podemos tomar chocolate negro sin azúcares añadidos», recomienda la nutricionista de Kirenia. También da un truco muy práctico: «Lavarnos los dientes al terminar porque así, si luego volvemos a tomar algo, tendríamos que volver a lavarnos». Y esto supondría un pequeño impedimento al instinto de picar. La doctora Blanca Martínez de Morentin, experta en nutrición de la Universidad de Navarra, añade otras recomendaciones efectivas para evitar el picoteo nocturno.
1. Cambia tus hábitos post cena: Es posible que el antojo se haya convertido ya en una costumbre y que tu mente relacione cierta actividad habitual con la acción de comer algo. Sustituye esos hábitos por otros más saludables, como dar un paseo, o relajantes, como leer, escuchar música o practicar yoga.
2. Aplica el método Feng Shui en tu cocina: no tengas a mano carbohidratos y bebidas azucaradas. Guarda las galletas, las patatas fritas y los alimentos que no quieras comer en un armario alto, al que te cueste cierto esfuerzo acceder. Ser una persona ordenada puede ayudarte a no engordar.
3. Guarda aperitivos saludables en casa: una manzana, un yogur con semillas de lino o chía, un puñado de nueces… Otra buena opción es tomar una infusión relajante que, además de quitarte el antojo, te ayudará a descansar.
4. Plantéate cuál es la razón por la que necesitas comer ese alimento en concreto. Si consideras que es porque, sencillamente, te apetece, sin ningún vínculo con que te sientas cansada, triste y estresada, tómalo, aunque siempre con tranquilidad y mesura.
Este último punto, pararte a pensar cómo te sientes y por qué, es la estrategia que emplea el coaching nutricional, tal y como explica Maria Teresa Hernández: «Muchas veces nos entra una sensación de hambre que no es física; es gula o ganas de ‘comer por comer’. Existen estrategias que ayudan a identificar esos estados y a plantear otras formas de superar el acto impulsivo, basadas en el autoconocimiento y en ser conscientes de lo que queremos». Para terminar sus consejos, Hernández recuerda algo que siempre deberías tener presente: «la alimentación no es ni un premio ni un castigo, sino una forma de cuidarnos y de relacionarnos con nosotros mismos».
Fuente: glamour
Alejandra Guzmán regresa a los escenarios después de los problemas de salud que le acarreó un tratamiento estético, mismo que de no atenderse a tiempo le pudo provocar la muerte.
La intérprete compartió un video en Instagram en el que anuncia su regreso, y el sitio elegido fue el palenque de Puebla, del que también compartió algunos momentos, donde se ve al público corear junto con ella sus más grandes éxitos.
La Guzmán se sometió a 22 cirugías para revertir el daño por la sustancia infiltrada, misma que le estaba causando la muerte de tejidos.
Fuente: La botana
Julián Ríos Cantú, estudiante mexicano, ganó el concurso Global Student Entrepreneur Awards (GSEA), en Alemania, por el diseño de un brasier que permite detectar el cáncer de mama.
El proyecto que presentó Ríos Cantú fue un brasier de biosensores llamado EVA, respaldado por su empresa Higia Technologies, fundada con otro compañero, ubicada en el estado de Nuevo León.
El joven se inspiró a crear el brasier que a través de sensores puede ayudar en la detección temprana del cáncer de mama, debido a que su madre sufrió la amputación de los dos senos y estuvo a punto de perder la vida.
Ríos Cantú comenzó a diseñar el brasier, hace cuatro años junto con cuatro compañeros. El chico empezó a desarrollar una solución que pudiera ser más certera que la autoexploración y menos agresiva y dolorosa que las mamografías que se practican actualmente que, de acuerdo con la National Breast Cancer Foundation y un estudio publicado en el British Medical Journal, por su radiación y la compresión de los senos pueden provocar la propagación de células cancerígenas a otras partes del cuerpo.
A través Higia Technologies, Julián desarrolló Eva, integrado por al menos 200 pequeños biosensores que pueden realizar un mapa de la superficie del seno y determinar, por ejemplo, la conductividad térmica por zonas.
Cuando mayor calor detecta en ciertas áreas, significa que hay mayor flujo de sangre, lo que indica que existe algo que se está alimentado de esos vasos sanguíneos y que generalmente se trata de algún tipo de cáncer.
Para poder realizar el análisis, las pacientes necesitarían utilizar EVA entre 60 y 90 minutos a la semana.
Ríos Cantú ya había ganado anteriormente la primera edición del premio Everis México para emprendedores, gracias al cual tendrá un millón de pesos (USD 52.631) para terminar de desarrollar su proyecto. Con el premio ganado en Alemania tendrá otros USD 20.000 adicionales.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el cáncer de mama es el más común entre las mujeres en todo el mundo. “Se estima que en 2004 murieron 519 000 mujeres por cáncer de mama”.
Fuente: metroecuador
Es común para los estudiantes de escuela secundaria o universitarios que después de pasar un tiempo preparando una actividad o estudiando para un examen, de repente sientan que tienen mucha hambre.
Científicos especularon que ciertas actividades mentales intensas consumen toda la energía que se almacena en el cerebro, que posee una capacidad limitada de almacenamiento energético. Es por eso que el cerebro siente que pronto necesitará más calorías para poder continuar con la tarea y genera hambre. De esta manera, se ingieren alimentos, aún sin haberse movido o haber tenido poco gasto calórico. Según algunos expertos, este proceso es lo que podría explicar el aumento de peso de estudiantes, combinado con otros factores, como los alimentos que consumen.
En este sentido, científicos de la Universidad de Alabama en Birmingham (UAB) investigaron el efecto de este tipo de atracones en el cuerpo y cómo solucionarlo. Para evaluarlo, los investigadores estudiaron el estado físico y el metabolismo de 38 estudiantes universitarios y les preguntaron cuál era el tipo de pizza que más les gustaba. Luego les permitieron sentarse tranquilamente durante 35 minutos -sin realizar ningún tipo de actividad mental como leer o conversar- y tuvieron la oportunidad de comer toda la cantidad que quisieran de su pizza favorita.
Otro día, les pidieron a los participantes que resolvieran un examen de nivel de posgrado en 20 minutos. Gary Hunter, fisiólogo del ejercicio en la UAB y coautor del estudio publicado en la revista especializada Medicine & Science in Sports & Exercise, dijo que esta práctica ya se ha utilizado en otros estudios para «provocar fatiga mental y hambre». En ese momento el grupo fue dividido en dos: después del examen, un grupo debió descansar durante 15 minutos y el otro realizar una actividad intensa en una cinta caminadora. Según Hunter, ese es el tipo de rutina intensa y breve que debería propiciar la liberación de azúcar y lactato en el flujo sanguíneo.
¿Qué significa eso? Según explicó Hunter, la actividad extenuante incrementa la cantidad de azúcar y de ácido láctico (producto de las contracciones musculares intensas) en la sangre y aumenta el flujo sanguíneo a la cabeza. Como estos dos componentes son el «combustible» del cerebro, el interrogante de los científicos era si un flujo sanguíneo mayor provocado por el ejercicio podría alimentar al cerebro reduciendo la posibilidad de comer de más.
A la hora de evaluar resultados, descubrieron que aquellos que habían tomado el examen y descansaron durante 15 minutos comieron un promedio de 100 calorías más que el otro grupo, lo que refuerza estudios previos que sugieren que hacer trabajar al cerebro gasta energía y provoca sentimientos de hambre. Los participantes que se ejercitaron después del examen, por otro lado, consumieron 25 calorías menos que cuando simplemente se relajaron durante 35 minutos y luego comieron.
Cuando calcularon también las calorías que gastaron en la sesión de ejercicios, determinaron que el primer grupo consumió 200 calorías menos en total después de las sesiones de ejercicios mentales que los estudiantes que estuvieron en reposo. Todo indicaría que el ejercicio es la respuesta al problema de los atracones.
«El ambiente de trabajo moderno es altamente sedentario y cognitivamente exigente», dijo el doctor William Neumeier, autor principal del estudio. «Estudios anteriores han demostrado que las tareas mentales exigentes, tales como una gran prueba, plazos de entrega u otras tareas mentalmente extenuantes que realizamos todos los días, afectan las demandas de energía del cerebro, y aumentan la ingesta de alimentos. En este estudio, exploramos cómo la glucosa y el lactato producido a través del ejercicio podrían servir como una forma de proporcionar energía adicional para la función cerebral, en lugar de consumo de alimento».
Y agregó: «Una posible explicación es que el efecto del ejercicio sobre el hambre y las hormonas de saciedad pueden disminuir la ingesta de energía después de actividades que estimulan el apetito. Nuestros hallazgos corroboran los hallazgos de otros grupos de investigación y se basan en ellos al ser los primeros en reportar una diferencia estadísticamente significativa en la ingesta energética entre los participantes que completan el trabajo mental y una comida, o el trabajo mental y el ejercicio luego una comida».
El estudio tiene sus limitaciones: en primer lugar, que está basada sólo en el almuerzo, que no se probaron con otros tipos de ejercicio físico y que los investigadores no tuvieron un control exhaustivo de las comidas previas al estudio de los participantes. Sin embargo, confían que el hallazgo es importante para aquellos que con actividades mentales demandantes sienten que necesitan comer inmediatamente, amenanzando su salud, su peso y su estado físico. Si bien es importante mantener una dieta balanceada, el ejercicio parece ser la respuesta para quienes padecen la época de exámenes o el picoteo de oficina.
Fuente: Infobae
Que no tienes tiempo para hacer ejercicio debido a tu trabajo es una excusa que está dejando de ser válida. Existen maneras de mantenerte activo/a en tu oficina y no perderte de los beneficios del ejercicio. No dejes de leer para que pongas en práctica el movimiento en tu lugar de trabajo.
Luciana siempre fue deportista, pero desde que empezó a trabajar como asistente en una oficina de Relaciones Públicas hace 3 años, el ejercicio se ha vuelto cosa del pasado. Para ella, los días de trabajo son largos y las horas, muchas veces impredecibles. Por eso, dice que no tiene tiempo para hacer ejercicio.
Muchas personas como Luciana quieren hacer ejercicio pero tienen trabajos que les consumen el día entero. Para cuando llegan a sus casas, lo único que quieren hacer es irse a dormir. ¿Cómo puedes hacer para incorporar la actividad física con esos horarios de trabajo tan estrictos? La respuesta es sencilla: haciendo ejercicio en tu oficina.
¿Cómo? Te preguntarás. Aquí te doy algunas ideas para que tus días de trabajo sean productivos en todo sentido. También para tu salud.
1. Si puedes, camina al trabajo o ve en bicicleta. Si tomas el camión o bus, bájate unas cuadras antes para caminar el resto. Si tu oficina es en un piso alto, sube las escaleras. Si vas en carro, auto o coche, estaciónalo lejos de la entrada.
2. Busca oportunidades para estar de pie: de esa manera se queman más calorías que sentado/a en la silla. Por ejemplo, contesta tus llamadas de pie, quédate parado/a durante una reunión, no te sientes para tomar tu café, etc.
3. Reemplaza tu silla por una pelota de ejercicio. Esto te ayudará a fortalecer tus músculos centrales.
4. Sentado/a en tu silla, levanta una pierna, extiéndela y cuenta 3 segundos. Luego baja el pie sin tocar el piso y sostenlo por varios segundos. Repite con la otra pierna y haz 15 veces con cada una.
5. Haz sentadillas con una pierna (o con las dos) mientras esperas a que salgan tus fotocopias o el fax que te mandaron.
6. Mantén unas pesas pequeñas o bandas de estiramiento en el cajón de tu escritorio. Así puedes tomarte descansos y trabajar tus bíceps, por ejemplo, entre una llamada y otra; o mientras esperas para una reunión.
7. Si te da sed, levántate a buscar el agua, el té o lo que tomes. Es mejor hacer varios viajes a la cocina de la oficina durante el día, que tener todo a la mano. De esa forma podrás caminar.
8. Si tu escritorio es sólido y fuerte como para soportar tu peso, puedes hacer lagartijas (push ups) para fortalecer tus brazos. De pie, pon tus manos sobre el escritorio. Aleja tus piernas para que quedes con una inclinación de 45 grados sobre el escritorio y haz 15 repeticiones.
9. Para descargar y liberar la tensión puedes hacer ejercicios de estiramiento: levanta tus brazos por encima de tu cabeza como si quisieras tocar el cielo. Sostén por al menos 10 segundos.
10. Para estirar y relajar tu cuello, inclina tu cabeza de manera que tu oreja casi toque el hombro. Luego, con tu mano presiona suavemente la cabeza hacia el hombro. Repite con cada lado.
11. Para estirar la parte posterior de tu muslo y tu espalda, aleja tu silla del escritorio y pon el pie sobre el, de manera que la pierna quede estirada. Inclínate hacia la pierna hasta que sientas un estiramiento en la parte de atrás de ésta. Repite con la otra pierna.
12. Camina durante tu hora de almuerzo y ¡sube las escaleras!
Con estos ejercicios no vas a ser un/a deportista estrella, pero sí lograrás algo, que es mejor que nada. Recuerda que la recomendación es hacer al menos 30 minutos de ejercicio diario. Piénsalo: media hora al día en medio de tu horario de trabajo (por más enloquecedor que sea), no es nada. Y en cambio puede ser una pausa que te dará un respiro para poder seguir siendo productivo/a.
No hay más excusas: ¡haz ejercicio mientras trabajas!
Fuente: Vida y Salud
Ya en plena primavera, acercándonos al verano, llega el buen tiempo y el calor. Esto nos aporta muchas ventajas, como poder relajarse en la playa o en la piscina mientras tomamos el sol y nos ponemos morenos -siempre protegiéndonos adecuadamente-. Sin embargo, el buen tiempo tiene también sus lados negativos, como la proliferación de todo tipo de insectos que no sólo arruinan nuestra comilona en el campo, también entran en nuestras casas.
Una de las especies de insectos que más proliferan en estas épocas, buscando cobijo en las zonas oscuras y húmedas de nuestra casa, son las cucarachas. Esta familia de insectos, de la que se conocen más de 4.500 especies, son el terror de muchos hombres y mujeres que se quedan bloqueados ante la aparición de uno de estos ejemplares en sus casas. Por suerte, existen gran cantidad de formas de evitar esta peliaguda situación.
Es curioso cómo estos insectos, capaces de soportar dosis muy altas de radioactividad, salen corriendo a la mínima señal de aroma de menta. No dudes en probar este pequeño truco.
Fuente: No solo Manga
Parece que nadie está de exento de padecer un resfrío por lo menos una vez al año. De hecho, los especialistas señalan que la prevalencia en niños es de 6 a 10 veces en cada lapso de doce meses y en los adultos de hasta 2 a 4 en promedio. Un mal que no tiene época, pero que se repite más a medida que se alejan los días de calor y se acerca el invierno, como consecuencia del hacinamiento y la menor ventilación de los ambientes cerrados.
El resfriado común o nasofaringitis aguda se define como un cuadro de origen viral caracterizado por congestión nasal, estornudos, rinorrea (mucosa), tos y dolor de garganta, algunas veces acompañado por fiebre leve, decaimiento, dolor de cabeza y dolores articulares.
A diferencia de la gripe que se produce por el influenza, son muchos -hasta 200- los virus que producen los resfriados. Y aunque los síntomas de ambas patologías pueden confundirse, son mucho más severos en el caso de la gripe. De todos modos, el resfrío puede complicarse con otra infección de etiología bacteriana como sinusitis, bronquitis y otitis, entre otras.
El método de prevención más efectivo es prescindir del contacto físico. Los virus del resfrío lo diseminan aquellas personas resfriadas a través de las secreciones que dispersan al toser o estornudar. Estas secreciones pueden transmitirse en forma directa o por medio de los objetos donde se depositó el virus.
La doctora Jimena Tato, profesora de la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral y médica especialista en Otorrinolaringología del Hospital Universitario Austral, brindó los mejores tips para no contagiarse y evitar propagar la infección.
– Lavado regular de las manos con agua y jabón
– No tocarse la boca o la nariz sin el lavado previo de las manos
– Alejarse de las personas enfermas de resfrío
– Ventilar los ambientes a diario
– En caso de resfriado, quedarse en la casa en reposo
– Evitar el contacto con otras personas
– Alejarse para toser o estornudar
– Usar pañuelo descartable
– Cubrirse la boca y la nariz al toser y estornudar con la manga o con pañuelo el descartable que se debe desechar inmediatamente
– Lavarse las manos después de toser o estornudar
– Desinfectar las superficies y objetos con los que se esté en contacto permanentemente
– Ventilar los ambientes de la casa
Fuente: Infobae
Cuando llevo a mi bebé en brazos, para mecerlo, cantarle, alimentarle, mirarle detenidamente o besarle me siento tan bien, que no me extraña que de todas estas muestras de amor y afecto salga algo muy positivo y beneficioso también para él. Los psicólogos han denominado a estas conductas, que a los padres nos salen naturalmente del corazón, conductas nutrientes que están asociadas a experiencias de vinculación.
Los científicos consideran que el factor más importante en la creación del apego, es el contacto físico positivo, es decir, abrazar, besar, mecer, acurrucar son actividades causan respuestas neuroquímicas específicas en el cerebro, que llevan a la organización normal de los sistemas cerebrales responsables del apego.
Durante los primeros tres años de vida, el cerebro desarrolla un 90 por ciento de su tamaño adulto y coloca en su lugar la mayor parte de los sistemas y estructuras que serán responsables de todo el funcionamiento emocional, conductual, social y fisiológico para el resto de la vida. De manera que las experiencias de vinculación desarrollan un apego y capacidades de apego saludables cuando ocurren en los primeros años de la vida del bebé.
En la actualidad está tomando importancia la relación o vínculo de apego del niño con el padre, una figura de gran importancia para el normal desarrollo evolutivo de cualquier persona. Sin embargo, la relación más importante en la vida de un niño es el apego a su madre porque esta primera relación determina el “molde” biológico y emocional para todas sus relaciones futuras. Un apego saludable a la madre, construido a base de experiencias de vínculo repetitivas durante la infancia, provee una base sólida para futuras relaciones saludables.
Algunas personas tienen una facilidad increíble para hacer amigos, mientras que a otros les cuesta más, incluso mantener en el tiempo sus relaciones. En el plano emocional, las relaciones humanas más intensas, las que producen mayor placer y a veces mayor dolor también, son las que formamos con la familia, los amigos y las personas amadas.
Dentro de este círculo interno de relaciones íntimas, quedamos vinculados o adheridos unos a otros con una especie de pegamento emcional que nos vincula por amor. Parece increíble que seamos las madres quienes podamos abonar el terreno del desarrollo emocional de nuestros hijos con algo tan natural como el amor incondicional que crece hacia nuestros hijos desde el día en nacen e incluso antes.
Fuente: Guía Infantil
Algo falla en tus tostadas
La idea de que las tostadas son un desayuno de lo más sano y dietético puede no ser del todo cierta en algunos casos. Si te las haces con pan blanco, mantequilla o margarina y mermelada normal, estás estropeando lo que podría ser un desayuno fit.
Para empezar, lo más adecuado es elegir un pan integral que siempre resulta más ligero y digestivo. En segundo lugar, la mantequilla o margarina contienen muchas grasas que no van ayudarte a adelgazar. Sustitúyelas por un chorrito de aceite de oliva, ya que te aportará grasa de la buena.
En el caso de que decidas seguir adelante con tu mantequilla o margarina, ponle una mermelada sin azúcar. De esta forma, estarás quitándole calorías a tu tostada sin renunciar al aporte de fruta. Elige siempre los tipos de mermelada que estén elaborados con la mayor cantidad de fruta.
Cuestión de huevos
No, nos referimos al valor que hay que tener para ponerse a dieta… que también. En este caso estamos señañando directamente a ese ingrediente estrella que nos ceden las gallinas y que tanto juego da en los desayunos. Habrás visto que los culturistas son unos grandes aficionados a hacerse tortillas e incluirlas en su primera comida.
Sin embargo, hacerte una tortilla e incluir un par de yemas en ella puede que esté estropeando tu dieta. Es esa parte del huevo la que incluye las grasas, por lo que puede que tu tortilla o revuelto mañanero no sea tan sano.
Mientras que la clara no tiene nada de grasas, un huevo completo con su yema puede contener más de 7 gramos. Por cierto, lo de lo de comértelos fritos con bacon también es trampa.
Los cereales pueden ser tu peor enemigo
Mucho cuidado con los cereales. Gran parte de los que se comercializan contienen importantes cantidades de azúcares que hacen su sabor mucho más atractivo, sobre todo para los niños. Chocolate, azúcar o miel son algunos de los ingredientes más comunes que podemos encontrar en este producto de desayuno, dependiendo de la marca y del tipo.
Incluso determinados cereales fabricados para un supuesto uso dietético pueden tener trampa. A pesar de que se vendan como integrales, siguen teniendo azúcares y ya sabes lo que eso, en exceso, conlleva en una dieta.
Puedes optar por los copos de avena integrales, que no llevan absolutamente nada y que junto con la leche desnatada sin lactosa y el cacao desgrasado y sin azúcar pueden ser la mejor opción para tu desayuno. Otra opción es tomar la avena añadiéndole fruta y yogur o bien con zumo.
Que no te den galleta por liebre
Las galletas son otro de esos productos muy frecuentes en los desayunos y que pueden estar haciendo mucha pupita. Han sido reinventadas en muchas ocasiones. Sin embargo, aunque se presenten como integrales y se disfracen de chicas fit, muchas de ellas siguen siendo una auténtica trampa que continúan teniendo muchos azúcares y grasas (de las malas). Desayunar galletas no es sano, pero si se te ocurre hacerlo, estate atento: las que son sin azúcar suelen contener grasas y las que no tienen grasa es posible que lleven azúcar.
En definitiva, no se trata que huyas despavorido de las grasas como si estuvieses viendo a un ex novio. Estas, siempre que sean buenas son necesarias. La fruta, por ejemplo, contiene azúcares que son necesarios para tu cuerpo. No tengas miedo a estos nutrientes siempre que sean de confianza y, eso sí, sin excederte. La clave, como siempre, está en una dieta variada y equilibrada.
Fuente: Correr y Fitness
1- Mira las etiquetas. El mismo producto puede llevar cantidades industriales de azúcar si escoges una marca y una cantidad razonable si apuestas por otra. Y probablemente ni siquiera lo notes. Un buen ejemplo son las galletas o los cereales de desayuno: fíjate en las etiquetas e intenta apostar por opciones lo menos azucaradas. Tu paladar tardará unos días en acostumbrarse, y tu cuerpo probablemente también muestre un ligero síndrome de abstinencia, pero será solo cuestión de días: enseguida integrarás estos nuevos alimentos a la dieta.
2- Más vale añadir. En la línea del punto anterior, conviene evitar los productos con azúcares añadidos. Mejor escoger un yogur o postre lácteo sin azúcar y añadirla nosotros mismos llegado el caso, pues de buen seguro acabaremos incorporando menos de la que lleva de serie. Esta norma sirve para todos los postres lácteos, zumos y bebidas vegetales, entre otros. Y es que más que evitar por completo el consumo de azúcar, la idea es ir reduciéndolo poco a poco, y de esta manera lo haremos de forma sencilla y efectiva sin apenas notarlo.
3- Sí a los endulzantes alternativos. De la stevia al sirope de agave. Son igualmente calóricos, pero mucho más sanos que el azúcar. Podemos añadirlos al café, las infusiones e incluso la repostería y no vamos a notar la diferencia.
4- Acuérdate de la miel. Es también un endulzante fantástico, saludable y energético, que podremos incorporar a nuestras tostadas del desayuno o a nuestras infusiones, batidos y zumos. También va a funcionar muy bien con yogures, cuajadas y postres de cuchara en general, hasta el punto de que en unos días no echaremos para nada en falta el azúcar.
5- Repostería siempre casera. Además de que es mucho más sana porque no lleva aditivos que desconocemos y sabemos los ingredientes que estamos utilizando, con la repostería ocurre lo mismo que con los yogures. Las versiones procesadas contienen siempre una enorme cantidad de azúcar añadido, incluso una tercera parte más del que utilizaremos en nuestra versión casera.
6- No al azúcar glass. Se ha convertido en un básico para decorar pasteles, pero ya es hora de sustituirlo. Mejor utilizar virutas de chocolate negro, alguna crema casera suave o, directamente, nada: si la pieza de repostería es buena, probablemente no requerirá decoración. Lo mismo podemos decir de los rebozados con azúcar que solemos usar en buñuelos, torrijas y otros dulces caseros: antes de usar azúcar, debemos preguntarnos si de verdad es necesario.
7- Cada día un poco menos. Además de apostar por endulzantes saludables, también podemos intentar ir reduciendo poco a poco la cantidad de azúcar que incorporamos a cafés e infusiones hasta que, en poco tiempo, ya no necesitemos añadir nada. Si somos de los que tomamos dos sobres, empecemos a añadir uno y medio durante una semana, después reduzcamos a uno, posteriormente a medio y así poco a poco hasta que ya no necesitemos nada. Va en serio: te acostumbrarás rapidísimo a los nuevos sabores.
8- Olvida los frappucinos y demás pijadas cafeteras. Suelen ser una bomba de relojería de azúcar que no nos aporta nada más que calorías vacías y un subidón de insulina. Si sales a tomar un café opta mejor por uno solo o uno con leche vegetal. Pero ojo, vigila también con las leches vegetales, pues a menudo consumes bebida de soja, avena o arroz pensando que estás siendo la persona más sana del mundo sin saber que algunas marcas añaden cantidades industriales de azúcar a estas bebidas supuestamente saludables.
Fuente: Cocinatis
Las consecuencias del cambio climático parecen a veces lejanas, cuando en realidad son mucho más cercanas y personales de lo que puedas imaginar. Afecta a los tejidos de la ropa, a los básicos de tu armario, a la belleza de tu piel, al apetito sexual… Y, como un estudio demuestra ahora, el aumento de 0,85ºC que ha experimentado la temperatura global desde 1880 también puede estar influyendo en tu peso corporal.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud, más de 1.900 millones de adultos tienen sobrepeso en todo el mundo. De ellos, 600 millones sufren la pandemia del siglo XXI: obesidad. Y la tendencia es creciente: el porcentaje de españoles obesos pasará del 23% actual al 30% en 2030 y el sobrepeso afectará al 70% de la población.
Estas alarmantes cifras han llevado a los científicos de todo el mundo a buscar explicaciones para dar con nuevas soluciones. Así, un grupo de investigadores de los Países Bajos ha encontrado la relación entre el calentamiento global y el aumento de la obesidad. Según este estudio llevado a cabo por el Centro Médico de la Universidad de Leiden, cada grado centígrado que sube la temperatura ambiental implica un aumento del 0,29‰ en la incidencia de la obesidad y del 0,3‰ en la diabetes. Aunque esta correlación parezca mínima, su explicación está en un interesante componente del cuerpo, la grasa parda, que podría abrir nuevas vías de investigación para frenar las tasas de sobrepeso.
La grasa parda o marrón, diferente de la grasa blanca de la que se habla habitualmente, debe su color a su alto contenido en mitocondrias, un orgánulo cuya función es producir energía. Para ello, queman calorías y consumen grasa y glucosa. Gracias a este proceso, las células adiposas pardas son capaces de calentar al cuerpo cuando hace frío, quemando una gran cantidad de calorías, grasa y glucosa.
Hasta hace poco más de una década, se creía que la grasa parda era exclusiva de los bebés que, al nacer, necesitaban adaptarse al cambio de temperatura entre el vientre materno y el exterior. Se suponía que, con el crecimiento, la grasa parda desaparecía, siendo inexistente en los adultos. Sin embargo, como se ha comprobado, los adultos también tienen células adiposas pardas. Están situadas bajo las clavículas y entre las vértebras de la columna y, a pesar de que su conjunto sumaría como mucho 100 gramos (lo que, en alguien de 65 kilos, vendría a ser solo el 0,015% de su peso total), pueden producir el 20% del calor corporal.
Al aumentar la temperatura a causa del cambio climático, el cuerpo no necesita combatir tanto el frío y las células adiposas pardas no tienen que realizar su función. Las calorías que no queman y la grasa que no consumen acaban almacenadas en las células adiposas blancas. Y la población comienza a engordar.
Al tratarse de un posible remedio a la obesidad, los científicos últimamente han estudiado el comportamiento de las células adiposas pardas. La conclusión general es que, adoptando ciertos hábitos, sí se puede potenciar su efecto quemagrasa, igual que sucede con el efecto termogénico de los alimentos. El secreto para quemar más calorías y grasa gracias a las células pardas no es otro que disminuir la temperatura, del ambiente y de tu cuerpo, para ponerlas en funcionamiento. Algunas recomendaciones de los especialistas son mantener el interior de las viviendas a unos 18ºC, dormir con la puerta del dormitorio abierta, entrenar en medios fríos y comer alimentos congelados. Sí, hay buenas noticias de cara al verano: la dieta del helado existe y, además de hacerte más lista si lo tomas en el desayuno, puede ayudarte a perder peso.
Fuente: glamour.es