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De esta manera Demi Lovato tendrá que llevar su recuperación

La mayoría de los asistentes al concierto de Demi Lovato en la California Mid-State Fair de Paso Robles se dieron cuenta de que Demi no dijo correctamente la letra de su canción «Sober» durante su set del 22 julio (esa presentación ocurrió menos de 48 horas antes de que la estrella pop tuviera que ser ingresada de emergencia a un hospital de Los Ángeles debido a una supuesta sobredosis). Los asistentes más atentos se dieron cuenta del verso que no dijo. «Todos nos reímos porque ella se rió también», le contó una de las espectadoras, Fernanda Martínez, a People, y agregó: «Las palabras que dejó por fuera fueron: ‘Lo siento por estar aquí otra vez. Prometo que buscaré ayuda».

Las personas más cercanas a ellas se preguntaron por el potencial significado, precisó Martínez. Pero como Lovato se lo tomó a la ligera y dijo: «M**rda, se me olvidó la letra», ellos también lo hicieron. Aseguró Martínez: «Todos nos dijimos que quizás lo estábamos pensando demasiado».

O quizás fue su inconsciente. Porque a pesar de que la ex estrella Disney no tuvo problemas en admitirle a sus fans que ya no estaba sobria, sobre todo con el lanzamiento de su tema de junio, probablemente tampoco estaba completamente segura de volver a querer estarlo. Esta no fue la misma persona que dejó de ir al after party de la Gala del Met 2016 para asistir a una reunión de Alcohólicos Anónimos porque una estrella en particular («una completa perra», dijo Demi), la dejó queriendo tomarse una bebida. A los 25 años en su primera gira mundial en tres años, la cantante de «Complicated» quería ser «más sociable y salir», le reveló una fuente a E! News.

Mientras empezaba a tomar cada vez más —su sobredosis del 24 de julio ocurrió después de una noche que comenzó con shots en el Saddle Ranch Chop House de West Hollywood donde estaba celebrando el cumpleaños de unos de sus bailarines, Dan Vitale—, sus amigos dejaron en claro sus preocupaciones: ¿Estaba segura de que lo mejor era seguir tomando? ¿No hubiese sido mejor que intentara arreglar las cosas con su ex compañero de sobriedad, Mike Bayer? ¿Quizás una reunión hubiese sido una buena idea? Pero Lovato, a casi ochos de su última rehabilitación, insistió en que todo estaba bajo controlo: «Todo el mundo le estaba urgiendo que buscara ayuda con su coach de vida y que buscara tratamiento de nuevo», dijo una fuente, «pero Demi creyó que podía manejarlo por sí sola».

Una estadía de 11 días en el Cedars-Sinai Medical Center, batallando contra la nausea gracias al salvador medicamento Narcan en su sistema, la convenció de lo contrario. Sus seres queridos más cercanos (su mamá Dianna De La Garza, sus hermanas Dallas Lovato y Madison De La Garza y su ex novio Wilder Valderrama estuvieron junto a su cama) le contaron lo cerca que estuvo de la muerte y gracias a eso Lovato se dio cuenta de lo grave que se había tornado su situación. Como compartió en un mensaje a sus 71 millones de seguidores en Instagram: «Lo que aprendí es que esta enfermedad no es algo que se desaparece o se difumina con el tiempo. Es algo que tengo que vencer y que todavía no lo he hecho».

Esas palabras estuvieron llenas de verdad, como Lovato acostumbra a compartir con sus fans. Ella pensaba que lo tenía bajo control. Han pasado años desde que recibiera su diagnóstico: desorden bipolar, abuso de sustancias, bulimia y ansiedad tan severos que la han llevado a infligirse daño. Lovato se había transformado de una persona que difícilmente podía estar 30 minutos sin hacer cocaína en un ejemplo inspirador para hordas de sobrevivientes, quienes llenaron Internet de etiquetas como «#HowDemiHasHelpedMe» [Así Demi me ayudó], en los momentos después de su sobredosis.

Ella empezó a resentir el poco espacio al que la recluyó su equipo, le reveló un amigo a People: «Quería más libertad así que empezó a rebelarse». Su argumento era que era lo suficientemente fuerte como para estar con amigos y resistir la urgencia de probar un coctel o drogas, pero fue un «camino resbaloso», dijo su amigo. «La enfermedad que tiene Demi es mentirosa. La convenció desde hace un tiempo que podía tomar solo un poco. Eso la llevó a creer en el mito de la moderación y del consumo controlado, algo que definitivamente no funciona cuando eres adicto».

 Así que regresó al primer paso. Después de que le dieron de alta el 4 de agosto del hospital Cedars-Sinai, Lovato fue directamente al centro de tratamiento. Y salvo un breve viaje a Chicago para verse con un terapista especializado en sobriedad, salud mental y bienestar, no tiene intensiones de salirse de ahí por lo pronto. «Estará en rehabilitación por varios meses», le predijo una fuente a E! News, «forma parte de un extensivo programa para asegurarse de que reciba la ayuda que necesita».

Inicialmente Lovato se resistió un poco a someterse a otro tratamiento profesional, «Está muy avergonzada», señaló la fuente. Lovato cedió cuando sus seres queridos le hablaron duramente: «La familia de Demi le dice que rehabilitación es la única respuesta», dice la fuente, «y no le dejarán decir que no».

Ella los escuchó y sabía que estaban en lo correcto, por supuesto. Quedó aterrorizada por lo cerca que estuvo de perder la vida, así como muy agradecida de haber sobrevivido, por eso una fuente agregó que se toma muy en serio su recuperación. También reconoció que era un momento de ser coherente con su discurso. Desde mucho fue abierta sobre su proceso de recuperación, sin ocultar hasta los detalles más humillantes, como la vez que estaba tomando vodka de una botella de Sprite a las nueve de la mañana «para subirme a un avión a L.A. a una casa de vida sobria». ¿Así que por qué esta vez escogería ocultar algo? La fuente aseguró: «Ella quiere compartir un comunicado con sus fans, familia y amigos, decirles que está fuerte y se puede recuperar».

Pero no todo el mundo la acompañará. Durante años, el equipo de Lovato ha estado atento a los tipos de personas que están en Hollywood. Siempre hubo unas pocas estrellas dispuestas a estar en casa con ella y no tener que presumir de su amistad en las redes sociales. Ha compartido con Hailee Steinfeld, con Ariana Grande que es «súper relajada» y con Iggy Azalea quien «ni bebe ni sale de fiesta», le contó Lovato a Billboard. También están, por supuesto, su amigo de toda la vida Nick Jonas, a quien no cuenta entre las celebridades porque han sido cercanos toda sus vidas. «Tengo mi grupo principal, ellos son el tipo de personas que estarán conmigo en medio de la noche», le dijo a Complex en 2015. «Son el tipo de personas que te dicen: ‘Estás siendo una perra ahora. No me hables así’ y yo debo responderles: ‘Lo siento, no me di cuenta’. No tengo a nadie cerca besándome el trasero».

Los tiempos han cambiado y, en meses recientes, el celular de Lovato se ha llenado de una nueva corte de amigos más concentrados en pasarla bien que en cuidar la sobriedad de la nativa de Texas. «Comenzó a salir con el grupo equivocado de amigos», insistió una fuente poco después de la hospitalización, «a ellos no les importa qué es lo mejor para ella».

Pero no más. En una decisión que parecida a cuando su manager Phil McIntyre le rompió su teléfono y lo lanzó al agua (dijo que era una «puerta de entrada» a vendedores de droga e influencias dañinas) la mamá de Lovato y su equipo de representantes «se aseguraron de que cortara lazos con todos sus amigos por el momento», reveló la fuente. «No ha estado en comunicación con nadie y se concentra en sí misma».

Además de descartar al tipo de amigos que no están dispuestos a decirle cuándo está fuera de lugar, esta decisión se tomó para asegurar que Lovato se concentre en su recuperación. «La familia quiere asegurarse de que eliminen cualquier distracción», explicó la fuente, «y quieren que ella se concentre en su salud ahora mismo».

Eso significa que su ex, Wilmer Valderrama, el chico con el que Lovato ha dicho que comparará a todos sus futuros romances, probablemente no irá a visitarla en rehab. Pero él se ha mantenido en contacto con la familia y regularmente le dan noticias. Aquellos cercanos a Lovato no han descartado la posibilidad de que él esté a su lado cuando ella termine su tratamiento a finales de año.

«Definitivamente podrían terminar juntos de nuevo», le dijo una fuente a E! News después de su ruptura en 2016. «Se aman locamente y tienen un lugar muy especial en sus corazones. Cuando tienes una historia como la suya, las cosas se vuelven muy familiares y cómodas. Nada se puede comparar realmente».

Pero cualquier posibilidad de una reconciliación no es prioridad ahora. Lovato debe concentrarse solamente en su salud.

Una estudiante ejemplar, la cantante de «Confident», «está feliz de recibir la ayuda que necesita», dijo la fuente y agregó que ella apunta a recuperarse por completo y regresar al estudio y a los escenarios (las fechas restantes de su gira Tell Me You Love Me fueron canceladas).

«Ahora necesito tiempo para sanar y concentrarme en mi sobriedad y en mi camino a la recuperación», explicó en su publicación del 5 de agosto en Instagram. «Nunca olvidaré el amor que me han demostrado, espero con emoción el día en que pueda decir que estoy del otro lado. Seguiré luchando».

Fuente: E-News!