Cargando
.

Lee la revista aquí

SABRINA VS TRUMP: LA POLÉMICA QUE ESTALLÓ

SABRINA CARPENTER ARREMETE CONTRA TRUMP

 

Sabrina Carpenter, una de las voces más influyentes del pop contemporáneo, volvió a ponerse en el centro de la polémica política al reaccionar con firmeza ante el uso indebido de su música por parte de la Casa Blanca. Recientemente, se difundió un vídeo en el que la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) mostraba detenciones de migrantes, utilizando un fragmento de su canción Juno para musicalizar el contenido. Lo que pretendía ser un clip “humorístico” terminó provocando indignación y rechazo por parte de la cantante.

 

En su mensaje público, Carpenter calificó el vídeo como «malvado, repugnante e inhumano» y exigió que su música no fuera jamás involucrada en la promoción de una agenda que, según ella, atenta contra los derechos humanos. El clip mostraba imágenes de migrantes esposados, arrastrados o detenidos a plena luz del día, mientras la canción reproducía frases que, fuera de contexto, contrastaban de manera cruel con la gravedad de los hechos. La artista no dudó en señalar que este tipo de acciones no solo trivializan el sufrimiento de las personas, sino que además utilizan su trabajo creativo para fines políticos que ella rechaza rotundamente.

 

La Casa Blanca respondió a la crítica mediante su portavoz Abigail Jackson, defendiendo las operaciones del ICE y calificando a quienes defienden a los migrantes como “estúpidos”. Este intercambio evidencia la creciente tensión entre artistas y el gobierno estadounidense, especialmente en temas sensibles como derechos migratorios y la protección de minorías. Carpenter, que ya había alzado su voz en defensa de la comunidad LGBTQ+ y en apoyo a migrantes, reafirma así su compromiso social y político.

 

Cabe recordar que Sabrina no es la primera estrella pop en enfrentar a Trump por el uso indebido de su música. Olivia Rodrigo, Rihanna, Pharrell Williams y Taylor Swift, entre otros, han denunciado el empleo de sus canciones en actos o campañas políticas sin su consentimiento, muchas veces asociadas con mensajes que contradicen sus valores personales. Carpenter se suma a esta larga lista de artistas que defienden su obra y su postura ética, utilizando su influencia para generar conciencia sobre la injusticia social y la vulneración de derechos humanos.

 

Durante su carrera, Sabrina ha demostrado que su voz trasciende la música: en sus presentaciones en vivo y redes sociales, ha promovido activamente causas sociales, desde la protección de los derechos de las personas trans hasta la recaudación de fondos para centros de apoyo a inmigrantes. Su mensaje a la Casa Blanca es un recordatorio de que el arte y la música no deben ser herramientas para justificar la violencia o la discriminación.

 

Esta confrontación también refleja un momento en la cultura pop donde los artistas no solo crean música, sino que asumen un rol activo en la política y la justicia social, enfrentándose a gobiernos y estructuras de poder cuando consideran que sus acciones atentan contra la ética y la humanidad. La polémica de Carpenter con Trump se suma así a un histórico de defensores de la música como herramienta de conciencia y resistencia.